Mostrando entradas con la etiqueta Ficción española. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ficción española. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de octubre de 2018

Elite: Con tantas ganas de series teen la aceptamos (y oye, también nos ha gustado)

Netflix nos ha devuelto una ficción teen patria, donde nos ubican el corazón de la serie en un instituto de pago donde tendremos el clásico contraste de ricos vs pobres tan manido que refleja que los ricos hacen lo que les viene en gana y los pobrecitos no tanto. 

En ese instituto elitista tenemos tres nuevos alumnos que no están en ese estatus social: una marroquí llamada Nadia (Mina El Hammani, vista en Servir y proteger), que es muy lista y pugnará por ser la número 1 de la clase con Lu (Danna Paola, una actriz y cantante que ya ha hecho muchas cosas el el chou bisnes), Samuel, que me recuerda mucho al prota de 13 reasons why (por su papel de chico bueno que no es muy popular pero sale con la chica que quiere y muere -opps, spoiler del final del capítulo 1-), y porque, oye, no destaca su interpretación como aquel de 13 reasons. Por último tenemos al típico que ponen en las series teen que se la bufa todo pero solo quiere fiesta y cachondeo. Esos son los tres pobrecitos que se meterán en Las Encinas. 

Yo en medio que pa eso soy el garrulo oficial y el macho alfa,
modelo de nuevos canis.

De los ricos, tenemos a Marina, la rebelde, la anteriormente Lu, que recuerda bastante a Blair de Gossip Girl, pero es un intento de Blair en verdad. Sus tramas podían haber generado más, pero este fichaje de Danna Paola suena para mover la serie por latinoamérica, tampoco se esmeraron mucho en hacer un personaje potente. Marina tiene un hermano, Guzmán, al que le tienen muy desubicado, porque tan pronto es un imbécil integral como a los dos minutos estar enamorado de Nadia, un prototipo de persona que no es de su agrado por su procedencia humilde. 

Luego tenemos el trío Polo-Carla-Christian, que mucha escena guarraca (Clark, te robo la frase), pero es una trama algo de relleno para atraer al escándalo. Carla merecía alguna trama más durante la serie, aunque en el último capítulo se cobra bien la deuda. 

Otra trama que se fragua bien es la de la inminente pareja gay de Omar y Ander, que empieza como un descuido de hetero (hace unas semanas eso tenía un concepto algo así como dos heteros quedan para disfrutar del sexo, pero que en el fondo son heteros, o algo así), pero que termina con un Omar entregado y enamorado de Ander. De largo, la historia amorosa más interesante de la serie. Ah, Ander es un tenista en ciernes, y Omar un camellito de barrio.

De las tramas que tienen los padres ni me detengo, porque amagan con una super trama de especulación, pero después como que pasan de la trama, y mira, mejor, rollos de mayores aquí no, son tramas cortarollos, que ya tenemos experiencia con este tipo de tramas y no aportan nada al entorno teen.

Marina, que es la kamizake destroyer de la serie, sale como novia de Samuel, pero que fíjate tu, una noche se tira a su hermano (¿ES IMPRESIÓN MÍA, O ESTE PERSONAJE SOBRA MUCHO? Y PARA SOBRAR, LA MADRE DE SAMUEL, UNA MUJER DE LA QUE PODÍAN HABER SACADO ALGO, PERO QUE POR LO POCO QUE LA VEMOS NO HACE NI EL HUEVO, Y QUE PARECE QUE SE LA BUFA QUE SU HIJO SEA UN CAMELLO Y QUE EL OTRO HIJO SE MATE A TRABAJAR PARA SACAR ADELANTE LA CASA MIENTRAS ESTUDIA), y se queda embarazada de él. Por si fuera poco, Marina tenía VIH, manifestado de forma leve, pero que tenía VIH. Sobre Marina, que nos dispersamos, pues que esta chica tiene algo que hará que no pare de salirle trabajo, de hecho, a saber cuando, estrenará serie en Antena3. Apuntad: María Pedraza.

Me meriendo con un chasquido al reparto de la serie. 

El misterio de estos capítulos era quien había matado a Marina, misterio que interesa poco porque la chicha de la serie iba por otros lares. 


¿Quién mató a Marina? Pues Polo, en un arrebato que tiene cuando discute con Marina y la golpea con el premio de la fiesta fin de curso.

A Aaron Spelling rogando y con el mazo dando, por fin hay serie teen.


En definitiva, la serie tiene cierto enganche, las tramas tienen un recorrido, nos quitan las tramas de mayores, y tenemos un final de temporada y de trama de misterio bastante aceptable. Le doy un 7, y le pido a Netflix que nos hagan otra serie teen, pero en un entorno más modesto, y si hay muertes, que sean tarde y por accidentes, si eso, asesinatos ya en otras temporadas. Y por favor, que no haya tramas de mayores (nada de corrupción política, nada de padres chupacámaras -aquí en eso bastante bien-, y más realidad, no queremos a dos personas peleando por ser la número 1 de la clase, porque eso es tan cierto como ver un unicornio sobrevolar por el cielo





sábado, 26 de noviembre de 2016

Lo que no te conté en twitter (que no confundir con "lo que no te conté mientras...": La gran tercera temporada de Sin tetas no hay paraíso.

Sin tetas no hay paraíso fue un pelotazo allá cuando se estrenó, una adaptación de una serie colombiana (yo y muchos pensábamos que era una adaptación de un serial diario, pero no). La serie aportaba mucho descaro desde el minuto uno y también fue una serie muy cuidada en la adaptación, con personajes muy de aquí e incluso metiendo tramas policiales inexistentes en la serie original.
Los parabienes acaban a los pocos capítulos, cuando las protas de la serie dejan de ir a las clases y tienen vidas de ensueño con pasmosa facilidad (facilidad gracias a El Duque, por aquel entonces bastión principal de la serie junto al sempiterno triángulo amoroso chica-chico-chica y las chicas con diferente tonalidad de cabello (rubia vs pelirroja en vez del rubia vs morena). Las tramas dejaron de tener un gran peso de verosimilitud (curiosamente lo más real e interesante de la serie a nivel de tramas era por parte de todo aquello referido a inspectores, policías...), donde las chicas estaban en millones de líos. La verdad, no me acuerdo de ellas de casi nada, destacando la adicción de la Vane y Baby Cris como actriz porno. Paula al menos era un personaje muy verídico. Eso fue lo que me dejó de interesar y no poner Telecinco para verla en directo.
Terminé de ver la primera temporada por otros canales habituales mientras finiquitaba esquemas, problemas y los dichosos trabajos de esas prácticas tocapelotas. Y la segunda temporada igual, salvo que ya esas labores ya eran mucho menores, salvo que desconecté de la serie mediada esa segunda temporada. Y ahí quedó esperando a ser vista mientras pujaban fuertemente otras ficciones.
Inevitablemente, el desenlace de la temporada 2 fue fuertemente espoileado y más con la baja de Miguel Ángel Silvestre (Tele5 anunció que tendría dos finales previstos, el de final definitivo de serie (que hubiera sido un final complaciente y hasta pésimo), o el trágico donde se murió el Duque. La serie siguió guardada en la lista de series que tal vez pudiera acabar algún día.



La tercera temporada supuso un renacer creativo para la serie, donde se sacaron nuevas tramas y personajes, nuevos malos y nuevos buenos con actitudes de malos.



Obviando la vida triunfal de las chicas del grupito (Jessi regentó un local muy chic, y que como bonus tenía un servicio de prostitución, Cris es una afortunada actriz porno y casada con una promesa del fútbol que empieza a triunfar, más Vane, que no estuvo en una vida glamurosa, pero en cambio volvió a estudiar con buenos resultados; ya Cata, pues andaba en el trullo), el vilo que existía capítulo a capítulo era muy bueno (mejor por momentos que en los primeros capítulos), un gran papel de la siempre gran actriz Paquel Infante... con un final de serie bastante crudo que pese a ello me gustó porque acabó diferente.

jueves, 19 de mayo de 2016

Al salir de clase y como haber maratoneado 850 capítulos en un año (de 2014 a 2015).

Pues sí, Al salir de clase es una serie que me puesto a ver mucho después de acabarse (en su momento no pude verlo y no quería verla mediada la serie, confiando en una reposición posterior, cosa que ocurrió cuando la era TDT no estaba tan al alcance porque había que tener un aparato descodificador).

Si encuentras datos sobre la serie, te encuentras como denominador común que fue una prolífica cantera de actores, y que no tenía un final previsto, solo que probaron con meter 3 meses de serie y a ver como funcionaba. Y en esos tres meses, las cosas no iban tan bien para las pretensiones de TeleCinco (solo había cinco cadenas y media, ya que Canal+ tenía una programación con unas horas sin descodificar). Por suerte, la audicencia subió en cuanto metieron zorrerío a cascoporro y sin perder una visión real de la juventud (ojo, en los inicios, luego metieron unas tramas tan chulas como ya no tan reales). Lo de los tres meses lo explican mucho mejor en el especial tras el capítulo 1000 (especial que iba a linkear, pero ya han ventilado de MiTele - por suerte, guardé ese capítulo en mp4).

Y la serie, como era diaria, pues acumuló 1199 capítulos y un capítulo extra 1200 para cerrar la serie homenajeando incluso a diez ganadores de un concurso que hicieron desde la web de la serie), y muchas eras y etapas, ya que cinco años haciendo lo mismo pues quema y encasilla, pero vamos, hasta Arrayán tenía mil y una etapas durando la eternidad (13 o 14 años).

Sobre la primera etapa, la pandilla encabezada por Íñigo y David y formada por sus hermanos Alberto y Elena, Carlota, Miriam, Álex, Sócrates, Nico y Silvia en los inicios se va manteninedo el núcleo con las bajas de Sócrates y Silvia y temporal de Elena se refuerzan con María Salas, los hermanos Daroca, y Paloma, incluso Clara poco a poco hasta hacerse fija mediada la segunda temporada. Estos cuatro anteriores de Londres ya conocen a los protas y que estuvieron en Londres el anterior curso. En las dos primeras temporadas, se trataban temas crudos como el sida, los métodos anticonceptivos del día después, el racismo y el embarazo, junto a las clásicas relacciones entre los diferentes personajes, que salvo excepciones, eran simples juegos de relacciones y enredos sin más.

Especiales hicieron varios cada vez que cumplían 100 capítulos desde el 300 (el 900 y el 1100 no lo fueron). El 300 fue el primero que nos vendió la bola de la muerte de Raúl (fue un sueño-pesadilla de su hermano Dani), el 400 no recuerdo, el 500 (buenísimo) giraba en torno al corto de Nico, que trataba de las confesiones de gran parte de los protas de la serie, el 600 era el del día de la marmota de David, el 700 en pleno verano la atracción macabra, el 800 (y horrible) era el cuento de navidad de Guillermo, y el 1000 el del bodorrio de Miranda y Mateo.

 ¡Eh, una cuenta de orichalcum! ¡Tengo una reliquia de la Atlántida!
 Hoy quiero confesar que las productoras me llaman, pero rechazo los papeles. Estoy por encima de la tele.
 Yo no salgo en las series porque soy empresaria. Tengo bungalows en Asia y gano muchos billetes.
 Me encantaría ser una #FulanaMala más adelante.

La serie empezó a ser mucho menos fideligna cuando se les ocurrió la genial idea de hacer mala malísima a María Salas (Carmen Morales), cuya relación con Raúl y la venganza que él fue cocinando a fuego lento hizo colmar el vaso y fijarse obsesivamente en Íñigo, que por aquel entonces estaba casi para casarse con Miriam, y ésta se fue pitando de España gracias a las maldades de María. También la trama de Clarita quemando la casa de los Chacón fue un poco de ese corte, aunque bastante desaprovechada. De esa etapa, me queda el disgusto de la forma de despedirse en pantalla de Pilar López de Ayala (para irse a hacer de Juana la Loca y así empezar a tener una filmografía interesante e incluso internacional y -creo- no ha vuelto a pisar mucho la tele para estar en alguna otra serie).


La tercera temporada seguía el si, no, si de Íñigo y María, de Raúl post muerte de su hermano Dani (la épica charla donde repasa y radiografía a todos en unas sencillas frases es brutal, de lo mejor de una serie, teen y no teen incluído. Lástima que no esté en YT), con la trama predominante de un tipo que viola (bueno, pretendía hacerlo, era algo torpe) a las chicas y que tenía a maría entre ceja y ceja. El tipo era tan retorcido que buscó hasta poner la frase filosófica de turno (en 2016 serían tuits de ifilosofía), y atacó a María en una noche donde ella estaba en plan odiosa perdida (en el CBC se sobró con Íñigo y David). El punto álgido fue que se descubrió que Fernando (el profe del insti) fue el violador en serie y María casi le mató con un cuchillo. Y que ahí no acabaría la cosa con la trama...


Grande esta señora, grande.
Geniales los Garbage

Clara empezaba a salir con Marcos (ya Marcos como personaje fijo), Violeta saldría con Alberto etapa pre, durante y post drogas. Santi sería el primer adolescente y personaje de serie española que saldría del armario, donde en sus inicios en el Siete Robles fueron de malote rebelde y luego descubrimos que es un cerebrito. Violeta también es muy lista, pero su cambio hacia la maldad le hicieron repetir curso, pero esa harina es de otro costado (temporada 4).

No he hablado de Paloma, que tuvo un affair con el profe cool de Física y Química, que le pasa casi de todo (menos quedarse preñada, casi de todo) y que estaba en plan satétite por el Siete Robles just like that.

Íñigo, a todo esto, volvió con María por pena, no sin antes haberse liado con su hermanastra mística (Íñigo se lió con casi todas, era el Michael Mancini zafio de ASDC). Ella conspiró con él de tal manera que dejó caer que estaba preñaíca de él, e Íñigo tuvo la feliz idea de tener un bodorrio con ella. ¡Segunda (no) boda, con los caras que son! (y tomando las fechas con facilidad, oyes). Pero el karma es muy puñetero y él devuelve el putadón de Miriam hace un año yéndose con la propia Miriam (que hizo tres capítulos de vuelta para llevarse a Mariano de la serie). No lo conté antes, pero Miriam e Íñigo casi se casan en la temporada 2, con el adiós de la serie de Marian Aguilera a hacer un culebronaco en México (una cosa que le preparó María para tener vía libre con su querido Íñigo).
Tras irse Íñigo, la serie ya es un continuo #zorrerío y puñaladismo trapero entre todos, con una clara que lo deja con Raúl, David y Miranda empezaban de verdad (Miranda antes estuvo con Íñigo), Elena empezaba algo formal con Mateo (el nuevo villano de la serie en esta temporada), el CBC amasando billetes por parte de muchachos que iban al insti.

Cuando María parecía ser una muchcacha feliz, con pareja formal (Sergio, otra nueva incorporación), convertida en una santa... Resulta que la atropellan... Y para no alargar tanto esta entrada, resulta que Fermando la atropelló (se descubre en la gran temporada estival, donde se montaron un Scream veraniego molón), al principio creyeron que fue un simple atropello accidental. Por cierto, aquí empezó en este verano Diana Wrana a hacer de Inma, un personaje que tenía mucha intensidad y dilapidaron bastante las opciones que tenía en temporada alta (hablamos ya de la temporada 4). Y como no, Cristina Castaño como la gran y maquiavélica Lidia.

La temporada 4 incorpora a Hugo Silva haciendo de Guillermo, el enésimo malote rebelde. A él sí le sacaron muchas tramas y muchas historias de amor, como sus historias con Andrea y Nadine, incluso dejó preñada a una profesora, interpretada por Inma Serrano). Destacar ya del todo la maldad de Violeta, que manipuló a Alberto con falsas cartas de Paloma y falsos mails (me recordó a lo que hizo Brooke con una carta de Alison en Melrose Place), que luego se encapricha con Mateo, que empieza algo serio con Miranda (tras dejarlo con Elena y haber tenido un affaire con Paloma, muy todos con todos), y entre ella y el malvado Eloy se alian para destrozar esa sólida pareja. Por cierto, palusible el proceso de maldad de Violeta, poco a poco y justificado (bueno, en el ámbito ASDC).

Clara a lo suyo en el bar del insti y con la radio, saliendo un tiempo con Jero, con una relación sorprendente. Pasan más y más cosas, pero aligerando, que hay que publicarlo pronto.

Y pensar que me echan del PAP.
 Isabel Serrano es una actriz enorme.


Fui oquette de la oca cuando lo presentaba Pepe Navarro.


Y en la quinta temproada ya se lió mucho la cosa, con un desenlace en forma de bodorrio y una escena final emotiva, con cosas destacables como la gran Claudia, que descubrimos que era hermanastra de María y que vino con muchas ganas de joder y de matar, pero se reconvirtió y se difuminó su personaje. Entre tanto, se folló a Turbo, se entrometió con Sergio y le hizo la vida imposible a Clara y Nadine (que la pobre no coincidió con maría, pero ya que estaba, pues fue a por ella).

 

martes, 18 de febrero de 2014

B&B: De boca en boca... criticada en TW (y que me ha gustado).

La ficción nacional vuelve a tener sitio en el blog y no para rescatar series que han pasado desapercibidas (como la gran ¿Hay alguien ahí?), y es para hablar de series enmarcadas en la actualidad (ejem, 2013, porque ahora las teles tienen miedo de lanzar ficciones en cualquier día, ya hablaré de esta moda de hacer series de los años de catapúm chimbamba), y B&B es una serie que tiene su dosis de costumbrismo patrio (poquito, por suerte, y por el momento Carlos Iglesias no molesta mucho), no tiene niños mocosos (¡GRACIAS!), y lo que me ha ganado ha sido la mezcla de #zorrerío, un caso de asesinato con planos sospechosamente familiares, la futura pareja que formarán tarde o temprano Juan y Vero (me parece genial meter a Cristina Brondo, que es una actriz estupenda), Susi (ya destacó mucho en El Barco), Sara Sálamo haciendo de una mezcla loca de niñata rica con mucho de Lolita, Cristina Alarcón haciendo de la mala de la serie (el obstáculo entre la pareja protagonista de la serie de la genial Belén Rueda y un Gonzalo de Castro que me ha parecido tibio en la serie su papel), que también me ha gustado mucho. 

 Sydney Andrews no cree en las casualidades
Precisamente Sydney Andrews, precisamente. 

También tenemos a Luisa Martín haciendo de chacha, al hijo chófer que educará a la niñata que interpreta Sara Sálamo, y a Macarena García que no entiendo como ha sido reclamo en la promo de la serie para lo poco que se la ha visto entre unas cosas y otras, y al jefe jefazo que es más jefe que Pablo (Gonzalo de Castro) que tienen pinta de ser el cabrón del show (y por ende, el malo que quizá esté metido en el ajo del primer capítulo), que para colmo, tiene una aventura con Paula Prendes.

¿El primer capítulo? Pues empiezan de golpe metiéndonos a caponazo el reencuentro de una antígua pareja y que, de paso, le birla el puesto de directora de la revista B&B. Y da tiempo a que el costumbrista Carlos Iglesias consiga curro de periodista de la revista pese a venir de la prensa deportiva. Como no, ahí trabaja su hermana la que pudo ser la directora, su mujer, conoce a Pablo... típico de primero de serie de corte laboral. 
Sin dejar de coger aliento tras tanta historia, el recopetín lo ponen el ese momento en el que van a entrevistar a alguien en su casoplón, ese alguien que aparece muerto. Fran Perea (se me pasó decir ese guiño serranazo cuando Pablo le llama Marcos) y Dani Rovira están con Belén y Dani Rovira coge un USB de la escena del crimen porque quiere el notición para ser fijo en B&B.

Tras ver que el jefazo fornica con Paula Prendes, que Carlos Iglesias entrevista a la modelo de turno y se lía la cosa con el besito, tertulia en tele de la fotito del piquito, que Susi se pone graciosa con esa vena de #QueenDramaIbérica, con ese deje que Belén Rueda y Gonzalo de Castro volverán tarde o temprano, que Vero es una prosti y Juan le pilla y se le cae por el momento el amor platónico, pero que lo hace porque su padre se tiene que costear el tratamiento, que el chófer y la niñata se liarán (tengo preparada una entrada de "Las golfas los prefieren malotes"), que Cristina Alarcón es pija y malvada y verá peligrada su relación con Pablo... forman un cacao maravillao que me ha gustado. Por el momento, mis favoritos van a ser Dani Rovira y Cristina Brondo, que tienen una buena química. Gonzalo de Castro y Belén Rueda, sin embargo, no tienen esa química, y con Cristina Alarcón menos. 

En resumen, que veré el segundo capítulo, y espero decir lo mismo con el tercero, y así sucesivamente. Lo malo, que ha tenido un discreto 14%, y Velvet se la ha merendado sacándole un 10% con un 24%.

miércoles, 10 de julio de 2013

Hay alguien ahí: Una gran serie que aquí en España no se volverá a hacer.

Esta serie, sin ser nada pretenciosa y con una producción low cost (hecha en una era pre-crisis económica enorme y en un canal que no obtiene las audiencias de otros canales), es de las pocas que se han hecho del género de terror dentro de un ámbito casi totalmente realista.

La serie trataba sobre la irrupción de una familia en un chalet unifamiliar teóricamente idílico con su piscina, su amplia cantidad de metros cuadrados, su distribución, dos pisos... que verá alterada su paz por el juego de la ouija que realiza Íñigo (Guillermo Barrientos -ex SMS-, el hijo protagonista de la familia) y su pandilla, entre ellos la indomable Silvia (la gran Marina Salas, que dudo mucho que se la viera en las ficciones de no haber sido por esta oportunidad, por cierto, la quiero ver trabajando en alguna ficción, que es muy grande esta chica). Durante ese macabro juego, uno de los integrantes de la pandilla es empujado al patio interior arrojado desde la ventana a la altura de un piso. Ese será el primero de los fenómenos sobrenaturales que ocurrirán en la casa maldita. 



¿El resto de la familia? Pues tenemos al padre, Eduard Farelo, quizá un personaje que le faltó algo de fuerza en determinados momentos interpretativos, a la dulce madre Clara, la gran Silvia Castelo, que la veo muy por debajo de papeles que podría hacer (ahora creo que no sale en nada, una pena), al mencionado ïnigo interpretado por Guillermo Barrientos, María Cotiello (otra gran actriz) haciendo de Irene, la hermana responsable, y Mónica Rodríguez caballero, que es la pequeña Ana, una niña a la que no te dan ganas de dejarla de lado como a la niñata de El Internado o la de El Barco.

De secundarios, tenemos a Nicoletta, la chacha mística, Jorge (interpretado por William Miller, ex UPA, entre otras), a la inspectora Ruth Holgado (que también sale en Ángel o Demonio), al comisario Poveda.... Y llegamos a que también aparecen episódicamente la gran Mercedes Samprieto (una mujer que habla con una claridad impresionante). También aparecen otros actores, pero ya es spoilear, y no quiero hacerlo.



Aquí tenéis el comienzo de la serie.

miércoles, 9 de enero de 2013

Familia: Un estreno prometedor.

Tele5 estrenó este martes esta serie, que me decidí a verla tras la fuerte promo hecha desde Mediaset. El fuerte de esta serie reside en las tres hermanas, Carlota (Alexandra Jiménez), Malena (Juana Acosta) y Natalia (desconozco su nombre, pero su papel en la serie lo defiende genial). Y un padre que se dedicaba al mundo del fútbol y está jubilado que hace como de patriarca a lo Sela Ward en Cinco Hermanos, pero a lo costumbrista, sin fuerza de patriarca y con una pinta de irse a La Que Se Avecina tarde o temprano a rescatar al plantel de la serie como se proponen. Pero no le dan mucha bola y su historia tiene luego un por qué.

 
Pretendía ser Norah Walker, pero estamos en España y tengo que decir cuatro españoladas absurdas.

Lo que nos importa es la vidilla de las tres hermanas, y aquí Carlota está más reclamada que el portero de la urbanización urbana que se precie. Y es que la pobre tiene que estar de esclava de sus hermanas, su padre, su madre, echar un ojo a su hijo adolescente con las hormonas revueltas (que tuvo con 16 años), capaces de arruinarle una entrevista de trabajo para seguri teniéndola como asistenta personal y derivados.

Mamá, por favor, menos carantoñas y más apoyo para buscar curro, que con esta mierda crisis que hay estamos como para dejar pasar trenes.

La segunda, Malena, no ha tenido mucha chicha, ya que consideraba que su hija adoptada asiática (anda, como la Lily de Modern Family) la odia. Y su marido, pues poquita cosa. Me recuerda mucho este marido (papel realizado por Diego Martín) a Tom Scavo, que pintaba poco en Mujeres Desesperadas en un principio, y luego fue ganando mucho terreno. Malena también parece que puede detonar un pelotazo de trama a la larga, y por el avance del capítulo 2, no parece ser esa trama (la de ir a por el pan vestida de furcia de barrio).

Y luego está la nisu Natalia, que tuene su trama y apunta maneras, como liarse con un teenager y casarse con un tipo perfecto. Y es que en su noche de despedida de soltera, se lía con un bollicao. Y como es una ligera de cascos, ya se lo cuenta a sus hermanas. 

Hola hermana, que te llamo para decirte que me estoy enrollando con un yogurín, un bollicao.
 Y mañana me caso, ¿cómo te quedas?


Por cierto, Malena y Natalia, mucho pedir ayuda a Carlota, pero lo poco que hablan a espaldas de Carlota, la ponen de vuelta y media. En fin, como pille a esas dos fulanas se van a enterar, que mi Alexandra no se toca.

De Jacobo, pues toca rellenar tramas teenager con su tema de perder la virginidad. Ahí su amigo friki del sombrero le paga a una fulana, pero ésta formaba parte de una broma, ya que es una stripper. El momentazo que tuvo fue cuando ella le llevó a la boda y se mostró con su pantalón vaquero cortito dejando con la boca abierta a todos.

Sobre el padre, no nos gusta ese % de costumbrusmo español (no tanto como lo de las croquetas del piloto de El Barco, pero tiene ramalazos), ahora, en plena boda, le cuenta a Carlota que le han detectado un tumor. Y le pide lo típico: Que no se lo diga a nadie.

En definitiva, Familia se hizo decente, tuvo un metraje normalito (no de esos maratonianos), y tiene tramas que pueden ir a más y dosis justita de costumbrismo español que se agracede para ser un canal en abierto (Tele5 ya cumple el cupo donde debe, en las comedias).

¡¡Un 16,1%!! (hacemos menos que el señor JJ, y estamos en la cadena donde prima el cotorreo)